Por mucha que hiera nuestra vulnerable masculinidad, el mejor piropo que puede recibir un conductor es precisamente el que da nombre a este artículo: “Conduces como una mujer”.
Quien lo iba a decir…, que decepción para nuestro orgullo de “macho ibérico” el que las estadísticas nos demuestren que, una vez más, las mujeres están por delante en algo que parecía más “cosa de hombres”.
Menos mal que siempre nos queda la alternativa de recurrir a...